News

« Volver

25/07/2016

¿Hemorroides? Los tres peores errores que debes evitar en el baño

Hábitos aparentemente inofensivos pueden tener consecuencias muy perjudiciales

Muy a menudo, quien sufre de estreñimiento sufre también de hemorroides, y viceversa: estos dos trastornos están conectados por una relación directa, ya que las dificultades de evacuación pueden tener un impacto significativo en la salud proctológica.

Cualquiera que haya experimentado estreñimiento al menos una vez en su vida sabe que, durante las fases más agudas de la enfermedad, haría cualquier cosa para poder ser capaz de evacuar, pero hay que tener cuidado con la manera en que esto se hace.

En primer lugar, incluso la rutina aparentemente inocua de sentarse en el inodoro puede ser una fuente de problemas: ¿recuerdas cuando, estando de camping, sin baño disponible, has hecho tus necesidades detrás de un arbusto? Ésta es la forma más correcta de ir al baño, ya que los muslos, al presionar contra el abdomen, favorecen la evacuación.

Pero cuando uno se sienta en un inodoro, aunque más cómodo, (y agradecido por los tobillos y las rodillas), tiene que empujar los músculos abdominales, causando un aumento de la presión abdominal y la posible inflamación anormal de hemorroides debido a un estancamiento de la sangre.

Algunos "extremistas" del inodoro sugerirán acuclillarse en el inodoro, o comprar una extensión para ser montada sobre la taza para defecar en una posición natural, pero es comprensible que no quieras cambiar tus hábitos. Lo importante es que nunca empujar muy fuerte, y que si después de 10-15 minutos en el baño, la sesión es infructuosa, la des por terminada y vuelvas a intentarlo más tarde.

El segundo error a prevenir es precisamente permanecer sentado durante demasiado tiempo en el baño, lo que resulta en el estancamiento venoso y la acumulación de sangre a nivel de las hemorroides – éstas se hinchan y comienzan a doler.

Por último, intenta en la medida de lo posible satisfacer la necesidad de defecar tan pronto como se produzca. Ciertamente, ningún otro aseo nunca puede competir con el de tu casa, pero si esperas demasiado tiempo, las heces sólo se endurecerán, con la consecuencia de ser aún más difíciles de expulsar. En repetidas ocasiones el retenimiento del estímulo envía señales al cerebro para que haga caso omiso del mismo, y esto, a la larga, puede dar lugar a una mayor tendencia al estreñimiento.



Visualizza Immagine