News

« Volver

07/03/2016

La fama de Yves Rocher nació gracias... a las cremas para las hemorroides

Descubramos esta página poco conocida de la historia del fundador

Cuando se habla de productos de belleza, la prestigiosa empresa Yves Rocher es uno de los nombres más famosos del mundo. La casa francesa, fundada en 1959, lleva el nombre de su creador quien inició la propia carrera en un modo de verdad curioso - y, sobre todo, que tenía poco o nada que ver con aquello en lo que se habría convertido la parte central de la empresa.

Estamos en los años 40 del siglo pasado y el joven Yves Rocher es un chico con la cabeza bien puesta: ayuda a sus padres con la gestión de la mercería de familia ubicada en el pequeño país bretón de Gacilly, en el noroeste de Francia, y da una mano también con el tenderete del mercado semanal. Precisamente durante esta actividad Yves consolida una amistad con una mujer, su vecina de puesto, que vende ungüentos y cremas naturales de su producción para el tratamiento de varios males - entre los que están las hemorroides.

La señora condivide con Yves algunas de sus recetas y, cuando esta muere, el joven decide iniciar a producir estos preparados al interno de un pequeño laboratorio casero ubicado en el desván. Una de las cremas más pedidas tenía como ingrediente de base la celidonia menor, una flor que en primavera cubre los campos de la Bretaña y que gracias a sus propiedades benéficas es un sanalotodo para la cura de las hemorroides.

Y así es: ¡Yves Rocher inició su carrera produciendo cremas para la cura de estos fastidiosos problemas! Al principio los negocios no anduvieron particularmente bien, pero sin perderse de ánimo el joven decidió iniciar a venderlos por correspondencia al interno de confecciones que garantizaran el anonimato, y fue entonces en ese momento en que el merecido éxito tocó a su puerta.

Con las ganancias de estas ventas Yves amplió su actividad, decidiendo luego cambiar la especialización de su negocio: de las cremas para las hemorroides a aquellas de belleza, que según sus intuiciones habrían encontrado un mayor éxito de mercado. Y la apuesta fue ganadora, a tal punto que la famosa casa cosmética es hoy una de las más famosas del mundo.

Esta curiosa historia es poco conocida y nos recuerda que las hemorroides no siempre son desventuras. A menos que, naturalmente, no se sufran en primera persona: en estos casos, mejor consultar al médico para tener consejos válidos sobre costumbres cotidianas y terapias a seguir para recuperar el bienestar.



Visualizza Immagine
La fama de Yves Rocher nacio gracias... a las cremas para las hemorroides