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29/06/2015

Rágades anales y hemorroides: dos consecuencias comunes del estreñimiento

Rágades anales y hemorroides

Las personas que sufren de hemorroides muy bien saben cuales son los síntomas de esta molestia y, probablemente, ya están bastante ajetreadas ocupándose de los fastidiosos síntomas que presentan – a menudo también muy dolorosos- para ser tomados por sorpresa cuando aparece otra molestia adicional: las rágades anales.

Las rágades anales no son otra cosa que fisuras del esfínter anal causadas por episodios agudos de estreñimiento. Heces voluminosas, de consistencia compacta y difíciles de expulsar, consecuencias comunes de la irregularidad intestinal, pueden dilatar excesivamente el esfínter hasta crear en esos delicados tejidos de la zona anal algunos cortes.

Estas heridas, aún siendo muy pequeñas, causan pérdida de sangre de color rojo intenso y un dolor fuerte y repentino ya que en la zona hay gran cantidad de terminaciones nerviosas, así, los que ya sufren de hemorroides podrían enfrentarse a dos problemas en lugar de uno solo.

Afortunadamente las rágades anales son heridas que tienden a cicatrizar solas sin necesidad de ayuda alguna y en un tiempo relativamente corto, sobretodo cuando se ven afectadas extensiones limitadas de tejido. Pero es probable que la cicatrización sea un proceso largo y tormentoso ya que, en presencia de estipsis crónica, cada vez que las heces particularmente sólidas se expulsan la fisura puede abrirse nuevamente y llevar la rágade anal al punto de partida.

Por esta razón, la elección de todas las medidas anti-estreñimiento es imperativa en caso de rágades anales; se recomienda el consumo de mucha fibra, agua abundante y posiblemente probióticos que ayudan la flora intestinal a “trabajar adecuadamente” al servicio de la regularidad intestinal. No hay que olvidar que hay un efecto benéfico unido al movimiento y a la práctica de ejercicios específicos para los abdominales, que estimulan la perístole.

A los fines de una correcta cicatrización y del mantenimiento de condiciones óptimas de higiene en la zona anal es necesario observar una adecuada higiene íntima. Particularmente recomendados los lavados con agua tibia y jabones extremadamente delicados, taponando y secando posteriormente. Para la higiene íntima cuando estamos fuera de casa, son muy útiles las toallitas húmedas desechables con acción delicada y lenitiva.
 
 



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