¿Qué son las hemorroides?

Las hemorroides forman parte natural de nuestro cuerpo y son un elemento fundamental del sistema anorrectal. De hecho, se trata de paquetes y formaciones de tejido angioma-cavernoso (es decir, formado por arterias y venas) sostenidos por tejido elástico y muscular. Poseen una función fisiológica que contribuye a la continencia anal a través del cierre/retén en condiciones de reposo y a la defecación favoreciendo la expulsión, mediante deslizamiento por la mucosa, del bolo fecal durante la misma defecación.
 
El plexo hemorroidal (es decir el conjunto de paquetes formados por los vasos sanguíneos de las hemorroides) posee una parte interna y otra externa:
 
Las hemorroides internas están situadas en la parte alta del canal rectal, encima de la "línea dentada" que es una línea horizontal irregular formada por la continuidad entre las válvulas anales y la base de las columnas rectales. Las hemorroides internas están recubiertas por mucosa anorrectal sin terminaciones sensitivas, por lo tanto son insensibles al dolor.
 
Las hemorroides externas, en cambio, se encuentran por debajo de la "línea dentada", en el borde anal, y están recubiertas por una capa de piel que presenta una innervación sensitiva dolorosa.
 
Las hemorroides internas y externas están en comunicación entre sí a través de vasos sanguíneos.
 
¿Pero cuándo se puede hablar de enfermedad hemorroidal?
Para establecer la presencia de enfermedad hemorroidal es necesario que se haya producido una modificación de la condición fisiológica del plexo hemorroidal, es decir: los tejidos que sujetan las hemorroides ceden, provocando el prolapso. Se han propuesto muchas teorías sobre el desarrollo de la enfermedad hemorroidal. Las más conocidas son:

  • el hundimiento de los tejidos provoca el prolapso de los paquetes hemorroidales. Esto genera la creación de un ángulo de los vasos venosos que produce un desequilibrio entre flujo arterial y retorno venoso, dificultando el retorno de la sangre con el consiguiente estancamiento.
  • por el contrario, lo que causa el aumento del tejido hemorroidal y el consiguiente prolapso es un hiperflujo arterial.

En conclusión, las razones que provocan la aparición de las hemorroides son dos: el debilitamiento de los tejidos que las rodean y el aumento de la sangre en las hemorroides. Todavía se está discutiendo sobre cuál de las dos es la causa y cuál la consecuencia. En todo caso, el resultado es el deslizamiento hacia abajo de las hemorroides a lo largo del canal anal y la hinchazón de los paquetes hemorroidales como consecuencia de la falta de retorno de la sangre venosa o por hiperflujo de la sangre arterial.
 
¿Cuáles son los síntomas de las hemorroides?

  • Sangrado de color rojo vivo, presente en el 80-90% de los casos;
  • Sensación de malestar localizado en el ano, presente en el 65%;
  • Picor anal debido a dermatitis, presente en el 62% de los casos;
  • Prolapso, es decir, deslizamiento hacia abajo de los paquetes hemorroidales, que salen del canal anal, presente en el 50% de los casos;
  • Dolor, normalmente relacionado con la aparición de una fisura o una trombosis relacionada con las hemorroides externas, presente en el 35% de los casos;
  • Pérdidas de mucus (mucorrea), que pueden causar la aparición de micosis o infecciones, presente en el 30% de los casos.

Los síntomas de la enfermedad hemorroidal no son constantes, sino que varían a lo largo del tiempo: pueden manifestarse de forma aguda o menos aguda, desaparecer incluso espontáneamente o reaparecer con empeoramientos considerables. Algunas condiciones del paciente, como por ejemplo embarazo, esfuerzos repetidos, diarrea, estreñimiento, viajes y cambio de trabajo o de estación pueden influir sobre los síntomas de las hemorroides.
 
¿Cómo se diagnostican las hemorroides?
Algunos síntomas de las hemorroides, como el sangrado, pueden confundirse con los de otras enfermedades anorrectales, por tanto, un diagnóstico seguro sólo puede conseguirse mediante una consulta coloproctológica con anoscopio. El anoscopio es el instrumento que permite visualizar el canal anal y, por consiguiente, las hemorroides, así que realizar también un diagnóstico de enfermedad hemorroidal y una clasificación del grado de las hemorroides.
La clasificación es fundamental, sobre todo para aplicar al paciente el tratamiento adecuado y la terapia más eficaz que depende de cada persona. La clasificación que se está usando actualmente para las hemorroides es la clasificación llamada según Goligher de1975:

  • 1° grado: están presentes ectasias vasculares del canal anal, las hemorroides pueden sangrar pero no se produce ningún prolapso
  • 2° grado: las hemorroides sufren un prolapso con la defecación, pero el prolapso se reduce espontáneamente
  • 3° grado: el prolapso hemorroidal que se produce con la defecación se puede reducir sólo manualmente
  • 4° grado: se produce un prolapso hemorroidal permanentemente externo, que no puede reducirse

En base a esta clasificación, atribuida con la consulta coloproctológica, el médico puede aconsejar el mejor tratamiento para la enfermedad hemorroidal. (enlace a la página tratamiento).
 

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