Tratamientos quirúrgicos

Las enfermedad hemorroidal está caracterizada de sangrado y prolapso de los paquetes presentes en el cana anal. Cuando no es posible reducir manualmente la salida de las hemorroides, generalmente nos dirigimos al intervento quirúrgico para curarnos de este disturbo que afecta a más del 50% de la población adulta occidental. Las técnicas quirúrgicas son más invasivas de aquellas ambulatorias, pero en general resultan mayormente efectivas para resolver dicha patología.

Los tratamientos quirúrgicos son necesarios en los casos de hemorroides más graves, en particular para las hemorroides de grado III y IV. El método THD Doppler, mínimamente invasivo, puede resultar una solución válida también para las hemorroides de grado II.

Entre las técnicas quirúrgicas tradicionales encontramos:

Hemorroidectomía

En los casos más graves, es decir hemorroides de 3° o 4° grado, se puede recurrir a la operación quirúrgica tradicional, aunque hoy en día lo más normal es reemplazarla por otros métodos, siempre quirúrgicos, pero menos dolorosos. Existen dos tipos distintos de hemorroidectomía, la abierta según Milligan Morgan y la cerrada según Ferguson. Ambas consisten en extirpar el exceso de tejido hemorroidal que sangra o que sufre el prolapso. Se trata de una técnica eficaz y con pocas recidivas, pero muy dolorosa debido a las heridas que tienen que cicatrizarse. Conlleva de 1 a 4 días de hospitalización y se requieren de tres a 6 semanas para reanudar su propia actividad laboral.
 
Hemorroidopexia con suturadora mecánica

Se trata del primer método que supuso una alternativa a la extirpación de las hemorroides. En vez de una hemorroidectomía, este método, conocido como método Longo o PPH prevé una hemorroidopexia: se corrige el prolapso de la mucosa eliminando una parte de canal rectal y recolocando las hemorroides en la posición originaria. Se utiliza una suturadora mecánica que extirpa la mucosa que sobra y, al mismo tiempo, sutura la que queda. El dolor postoperatorio se reduce notablemente porque no hay heridas abiertas. Es una técnica indicada para las hemorroides de 2°, 3° y 4° grado.
 
Desarterializacion hemorroidal transanal guiada por Doppler.

Se trata de un método quirúrgico que no conlleva la extirpación de tejido y por lo tanto se reduce notablemente el dolor postoperatorio. La técnica consiste en localizar, mediante un anoscopio dotado de una guía doppler, las ramas terminales de la arteria hemorroidal superior, que serán suturadas con algunos puntos internos, en la zona sensible al dolor. Este método se propone para el tratamiento de las hemorroides de 2°, 3° y 4° grado, sobre todo si son sangrantes.
Para más información, visite la página dedicada al Método THD.