Hemorroides: remedios y tratamientos útiles para curar la enfermedad hemorroidal

tratamiento hemorroides

Tratamiento hemorroides

La SICCR, Sociedad Italiana de Cirugía Colorrectal, ha elaborado unas líneas guía del tratamiento de las hemorroides en relación con su clasificación:
 
Hemorroides de 1° grado: tratamiento conservativo dietético y farmacológico. Sólo en los casos resistentes a la terapia médica se aconsejan la ligadura elástica, la escleroterapia o la fotocoagulación.
 
Hemorroides de 2° grado: ligadura elástica, método THD, hemorroidopexia con stapler y escleroterapia.
 
Hemorroides de 3° grado: método THD, hemorroidopexia con stapler, hemorroidectomía y ligadura elástica.
 
Hemorroides de 4° grado: hemorroidectomía y hemorroidopexia con stapler.
 
Veamos todo esto un poco más detalladamente.
 
Tratamiento conservativo dietético y farmacológico
En los casos más leves de hemorroides, clasificables como hemorroides de primer grado, muy a menudo un cambio de dieta y de estilo de vida, junto con una buena terapia farmacológica, es suficiente para aliviar los síntomas.
Las indicaciones se refieren a la alimentación y a la higiene íntima. Un buen funcionamiento del intestino significa una evacuación sin esfuerzos, elemento fundamental para aliviar las hemorroides.
De hecho, seguir una dieta rica en fibras, fruta, verdura y alimentos integrales, y carente de irritantes como especias, alimentos fritos o alcohol, es un primer paso para curar las hemorroides y en los casos más leves puede ser suficiente. Beber mucha agua es muy importante, así como practicar una actividad física ligera pero constante. Síntomas como el picor pueden aliviarse con una higiene local profunda, utilizando jabones ácidos y agua templada, secando sin frotar.
Los posibles tratamientos farmacológicos nunca deben prescindir de medidas de tipo dietético y de comportamiento. Los fármacos que actualmente se comercializan son a base de cortisónicos y anestésicos locales asociados entre sí y con otras sustancias. La cortisona sirve para desinflamar, mientras que el anestésico es útil para aliviar el dolor y el picor. Es más conveniente usar cremas que supositorios (ya sean hemorroides externas que internas): se aplican más fácilmente (aplicador para el interior y dedal de goma para el exterior) y el principio activo se distribuye mejor. Además, para reducir el dolor y la inflamación puede ser útil tomar un analgésico. El tratamiento farmacológico no puede utilizarse durante mucho tiempo. Si los síntomas no mejoran o si las hemorroides vuelven a aparecer muy a menudo, consultar con el médico que, lo más probable, aconsejerá un tratamiento ambulatorio o quirúrgico.
 
Tratamientos ambulatorios
Los métodos ambulatorios para la eliminación de las hemorroides son útiles en caso de hemorroides internas y normalmente son poco dolorosos.
 
Ligadura elástica de las hemorroides
En caso de hemorroides de 2° y 3° grado se puede intervenir con la ligadura elástica, técnica ambulatoria poco invasiva e indolora. Consiste en colocar una banda elástica alrededor de la base de las hemorroides utilizando un anoscopio. Al cabo de algunos días el tejido muere y se desprende espontáneamente, mientras que el tejido que está en la base de las hemorroides se cicatriza. Se trata de un método indolor, ya que la ligadura se produce por encima de la línea dentada, que no tiene terminaciones nerviosas sensitivas. Después del tratamiento, el paciente puede volver a casa o reincorporarse al trabajo, no se requiere anestesia y no hay convalecencia.
 
Escleroterapia
La escleroterapia es una técnica que conlleva el cierre de un tramo venoso mediante la inyección en las varices de una solución esclerosante, que causa una reacción inflamatoria local que, a su vez, genera una cicatriz que comporta una disminución del flujo de sangre a las hemorroides, reduciendo su volumen. Las inyecciones de sustancias esclerosantes pueden utilizarse como terapia alternativa o complementaria a la ligadura elástica, sobre todo en caso de hemorroides sangrantes.
 
Tratamientos quirúrgicos
Hemorroidectomía
En los casos más graves, es decir hemorroides de 3° o 4° grado, se puede recurrir a la operación quirúrgica tradicional, aunque hoy en día lo más normal es reemplazarla por otros métodos, siempre quirúrgicos, pero menos dolorosos. Existen dos tipos distintos de hemorroidectomía, la abierta según Milligan Morgan y la cerrada según Ferguson. Ambas consisten en extirpar el exceso de tejido hemorroidal que sangra o que sufre el prolapso. Se trata de una técnica eficaz y con pocas recidivas, pero muy dolorosa debido a las heridas que tienen que cicatrizarse. Conlleva de 1 a 4 días de hospitalización y se requieren de tres a 6 semanas para reanudar su propia actividad laboral.
 
Hemorroidopexia con suturadora mecánica
Se trata del primer método que supuso una alternativa a la extirpación de las hemorroides. En vez de una hemorroidectomía, este método, conocido como método Longo o PPH prevé una hemorroidopexia: se corrige el prolapso de la mucosa eliminando una parte de canal rectal y recolocando las hemorroides en la posición originaria. Se utiliza una suturadora mecánica que extirpa la mucosa que sobra y, al mismo tiempo, sutura la que queda. El dolor postoperatorio se reduce notablemente porque no hay heridas abiertas. Es una técnica indicada para las hemorroides de 2°, 3° y 4° grado.
 
Desarterializacion hemorroidal transanal guiada por Doppler.
Se trata de un método quirúrgico que no conlleva la extirpación de tejido y por lo tanto se reduce notablemente el dolor postoperatorio. La técnica consiste en localizar, mediante un anoscopio dotado de una guía doppler, las ramas terminales de la arteria hemorroidal superior, que serán suturadas con algunos puntos internos, en la zona sensible al dolor. Este método se propone para el tratamiento de las hemorroides de 2°, 3° y 4° grado, sobre todo si son sangrantes.
Para más información, visite la página dedicada al Método THD.